Fragata ARA

Libertad

XXXVI Viaje Anual de Instrucción - Año 2002

Nota enviada a Paranáuticos por Alvaro Pery Pardo de Donlebun
Alférez de Fragata de la Armada Española

Embarqué en la zona portuaria de Cannary Warf, Londres, un gris 6 de Agosto. Nunca me he distinguido por ser especialmente rápido en hacer amistades, pero parece que eso no tiene mucha importancia cuando se pisa suelo argentino (cubierta, en este caso, pero no por ello menos argentina). No tardé más de dos días en conocer a todos los guardiamarinas, y fue por el especial interés que ellos pusieron en que yo me integrase. Cada vez que alguno pasaba a mi lado, "¿Todo bien?" era lo que siempre escuchaba.

 Desde ese aquél primer día, pude disfrutar de un apasionante viaje, en el que nunca faltó el sentido del compañerismo, tanto entre los argentinos como con todos los invitados extranjeros, la amabilidad, el saber estar y el saber bromear como si todos los que én aquella cámara convivíamos nos conociésemos desde chicos. Nunca obtuve un no como respuesta a ninguna petición, así como traté de no darlo yo tampoco.
   Supongo que todas las escuelas navales y todos los buques escuela deben ser bastante parecidos (al menos yo comparo los que conozco), pero especialmente la relación que yo tuve como marino español con aquellos marinos argentinos fue mucho más allá de lo que podía haber imaginado nunca.
 

 He de decir que también tuve la suerte de visitar Buenos Aires a principios del 2001, en mi crucero de instrucción a bordo del Juan Sebastián de Elcano, y ya allí conocí a algunos de los guardiamarinas que, un año y medio después, he tenido la suerte de reencontrar.
   Para todos aquellos que aún no hayan visitado la fragata, les animo a que lo hagan en cuanto tengan la oportunidad, porque no me equivoco al afirmar que es sin duda la mejor representación que posee Argentina en el extranjero, tanto en su parte oficial como en su parte personal, y sobre todo en esta última.
 

 Ya para siempre quedarán en mi memoria aquellos momentos vividos entre todos nosotros, las llegadas a puerto, siempre con gran emoción por la oportunidad de descubrir nuevas gentes y nuevas costumbres; las salidas de puerto, con la tristeza de dejar nuevos amigos en lugares tan alejados de la nuestra casa; poder compartir las navegaciones , aquello para lo que los que allí  estábamos habíamos nacido, entre tan buenos amigos...

Pero como todo, llega el momento de la despedida. El 13 de Septiembre, con un extraño sentimiento adueñándose de mi corazón, presencié, esta vez desde el muelle, como la fragata largaba sus amarras, rumbo a nuevas gentes, nuevas tierras... Realmente fue un momento muy emotivo para mí, porque, como les dije en la despedida que tuvimos a bordo el día antes de entrar en Cádiz, para mí y para el resto de españoles, Sudamérica es una extensión de nuestras familias, todos allí son nuestros primos. Todos menos los argentinos, que son nuestros hermanos.
 

En nombre de la Armada Española, en nombre de España y en el mío propio, muchas gracias, Argentina, por haber conseguido que nos acerquemos una vez más.

Alvaro Pery Pardo de Donlebun
Alférez de Fragata de la Armada Española